sábado, 31 de agosto de 2013

Hablemos del Ministerio del Deporte del Ecuador

Regresemos a la noche del 15 de abril del 2012. Danilo Carrera, aún en su cargo de presidente del Comité Olímpico Ecuatoriano (COE), citó a los miembros de las 43 federaciones ecuatorianas por deporte a una reunión de emergencia. A penas unas horas antes de la convocatoria, en Moscú, la ACON, Asociación de Comités Olímpicos Nacionales, anunciaba que el Ecuador estaba siendo sancionado de su participación en los Juegos Olímpico de Londres 2012. ¿El motivo? El 3 de mayor del 2012, Galecio Luna, quien ejercía de magistrado principal del Juzgado XXIV de Garantías Penales, falló a favor del Ministerio del Deporte, presidido por José Francisco Cevallos, dando luz verde para que la cartera del estado ingrese 'interventores' en las federación deportivas por deporte. Antes del fallo del juzgado, las federaciones respondían al COE, pero después de la decisión del juez, obedecerían al Min. del Deporte. (http://bit.ly/19WechW) Pero ¿entonces porque la sanción?

Ahora hablemos de la Carta Olímpica, que, en palabras entendibles, es la constitución del Comité Olímpico Internacional (COI), órgano rector de los Juegos Olímpicos, entidad no gubernamental y administrada a base de patrocinios y autogestión. Hablemos de su constitución, del tópico 31, articulo 5:


Atando cabos: una entidad gubernamental controla el deporte nacional, por lo que el COI, y sus organizaciones paralelas, se vieron en necesidades de sancionar al país. 

Han pasado 16 meses desde el incidente. Ecuador logró participar en los JJ.OO. de Londres, en agosto del 2012, gracias a un acuerdo logrado entre el señor Cevallos, el señor Carrera y, una persona nueva en el conflicto: Alejandro Blanco, representante del COI, y quien, en teoría, venía a solucionar los problemas de deporte local; a conciliar, como dirían los representantes a los medios de prensa. 

Pero ese mismo 2012, en el mes de septiembre, el Min. de Deporte convoca a elecciones de las federaciones ecuatorianas por deporte, irrespentando el acuerdo llegado con el señor Blanco y demás parte, votación que careció de la participación de todas las entidades calificadas a sufragar, y reconoció a las 43 federaciones a las que dio su aval. Pero, para 'sorpresa' del Min. del Deporte, estas federaciones, elegidas por un ente gubernamental, empezaron a ser sancionadas, una por una, por sus respectivas federaciones internacionales por deporte.

(En el presente) 

Ayer, en el tercer piso del Unipark Hotel, en el área de los salones, el Ministerio del Deporte, presidido por el ex arquero de la Liga de Quito, llamó nuevamente a elecciones, esto porque las que su cartera del estado había designado estaban penalizadas de competir. La elecciones fueron acoradas después de que, a principios del mes de agosto, Cevallos, el señor Blanco y el General Marcelo Delgado, actual presidente del Comité Olímpico Ecuatoriano (luego de la renuncia de Carrera), y delegados de cada una de las federaciones internacionales por deporte, llegaran a un acuerdo, en la ciudad de Quito, a llamar a votación, nuevamente, bajo las reglas de la Carta Olímpica. O al menos eso dijeron. 

Pero hay hecho que vale resaltar y que puedo cambiar mucho el panorama actual: el 24 de mayo del presente año, Alejandro Blanco, designado por el COI para mediar en el conflicto, y que en primeras instancias rechazara la actuación del Min. de Deporte en septiembre del año pasado (bit.ly/17aJpJK), cambió su postura frente al conflicto luego de una reunión de 40 minutos que él, el representante del COI, el señor Cevallos y Rafael Correa, presidente del Ecuador, sostuvieran en la sala de autoridades del aeropuerto de Tababela, en Quito (bit.ly/18tpaIm). 

¿Por qué hacer una afirmación de que cambió su postura? Eso se lo puede preguntar a cada uno de los presidente de las federaciones ecuatorianas por deportes, las que no siguen la línea del ministerio y que, durante el acuerdo realizado a principio de agosto de este año, en el que también tuvo que etsar presente el señor Blanco, fueron abordados por el representante del COI para que ellos, los presidentes deportivos que no tienen la línea gubernamental, 'suavizaran' los requisitos y aprobaran a ciertos clubes deportivos privados, esos que, 'por algún motivo', son reconocidos por le Ministerio de Deporte (y los que son reconocidos por las internacionales, en cambio, 'no existen' para la cartera del estado), y así las elecciones puedan darse tal y como, entiendo, el Ministerio planeaba. 

Pero todo lo que pasó en Quito a principios de agosto no sirvió para nada. ¿Pero cómo? 

Ayer, el Ministerio del Deporte, que coincidentemente había olvidado tramitar la lista de representantes de cada uno de los clubes que podía votar en contra de su línea, porque los que estaban con ellos si la tenían aprobada (esto pregúnteselo a cualquiera que haya estado presente en la votación de ayer), logró detener todas las votaciones que, por estatutos de cada una de las federaciones internacionales por deporte, iban a perder. 

Les voy a hablar de un caso muy en particular (y aquí es donde pido disculpas si pierdo la parcialidad), la elección de la federación ecuatoriana de natación, elección en la que yo participé como presidente del club de alto rendimiento que mi familia posee, elección que estuvo llena de irregularidades. 

Pese a que, a principios de agosto, la delegada internacional de la FINA (Federación Internacional de Natación Amateur), tras revisar la documentación entregada, tanto por el Min. del Deporte y la Federación Nacional, delegara los clubes que cumplían con todos los requisitos para poder votar en la elecciones (bajo las normas establecidas por la FINA), clubes que no fueron avalados por no cumplir los requisitos necesarios, se presentaron al sufragio, hecho que, desde el principio incomodó a la delegada. 

Pero el drama viene después, cuando los representantes de los clubes no reconocidos por la internacional empezaron a hablar y, en tono altanero, cuestionar la autoridad de la señora delegada, que no habla español. Para solucionar esta situación, el Ministerio le puso un 'traductor simultaneo que, muy convenientemente, omitió todas las partes que pudieran perjudicar (porque podía ser sancionados internacionalmente) a estos clubes que, como dije, cuenta con el respaldo de la entidad nacional, más no de la internacional. No estoy mintiendo, y la SECOM lo sabe, porque grabó toda la sesión de 5 horas de duración. 

Solo yo, durante mi intervención, fui el que tuvo que traducirle a la representante todo lo que se había dicho de ella y de la entidad a la que ella representa, extractos del furiosos reclamo que, convenientemente, fueron obviados por el traductor (y tengo el video para probarlo). 

La versión oficial de la cartera del estado es que la elección de la nacional de natación se pospuso hasta octubre porque van a analizar 'la forma en la que se está perjudicando a los clubes' que los apoyan. Pero, viendo más allá del tema, y ahondando en el reglamento internacional, la elección se suspendió por todas las irregularidades mencionadas, hecho que jamás sabremos si fue traducido debidamente.  

Esto no solo fue en natación, fue en cada una de las federaciones que no siguen la linea del Ministerio rector de la actividad deportiva en el Ecuador, entidad que se ha encargado de perpetrar la sanción internacional de los deportistas nacionales en el extranjero. Para su conocimiento, son más de 23 federaciones por deporte que, al competir en el extranjero, deben hacerlo sin poder utilizar la bandera del Ecuador. Y esto es algo que nuestros eruditos periodistas de prensa deportiva, no comunican. Es más, es algo que el ministro Cevallos se vino a enterar minutos antes de entrar a la reunión que el descalificaría. 

EPILOGO CON OPINIÓN. 

Me encanta el despotismo de nuestra autoridad, más aún la forma en la que se lanza una piedra y se esconde la mano. 

El señor Cevallos calificó de cobarde a 'un señor que redactó el informe presentado a la internacional y que estuvo en este cuarto (la sala de cesiones) pero que, como cobarde, salió, dejándonos en esta crisis'. Quién redactase ese informe es el señor Jorge Delgado Panchana, expresidente de la federación ecautoriana de natación y vicepresidente de la federación internacional de aguas abiertas, que, como dijo el 'señor' ministro, estuvo presente en el cuarto pero, acatando las normas de la internacional de no poder estar presente frente a otra autoridad internacional ala hora de una votación, tuvo que retirarse del salón donde se realizó el sufragio. Esta acción hubo que aclarársela al 'señor' Ministro que, una vez que le pidiera respeto al señor que redactó el informa, es decir, mi veterano, me preguntó: ¿y quién es su papá? - Jorge Delgado Panchana, a quien a sus espaldas llamó cobarde - Le contesté. 'Ah, yo no sabía. ¡Pero no he dicho nombres', acotó velozmente. 

¿Es esa la clase de personas que merecen regir el deporte? Y sí, ese informe fue redactado por el señor Delgado, mi papá, a quién los clubes afines al Min. del Deporte le han hecho la vida imposible, muy a sabiendas que todos los programas exitosos de la natación local, fueron diseñados durante su presidencia. Y hay recortes de prensa, archivos enteros que prueban esto. Es más, los hermanos de los deportistas que hoy reclaman la presidencia de la federación ecuatoriana de natación, surgieron internacionalmente gracias al apoyo que mi veterano les dio. Sí, lo hicieron entrenando por su cuenta, con sus entrenadores y en su provincia, pero con la proyección y planificación de Delgado, que, sin lugar a dudas, levantó la natación de agua abiertas, y piscina, del Ecuador. 

Ese informe que criticó se lo hizo con el material que fue entregado al ministerio, con los clubes que fueron aprobados por la cartera del estado, aprobados por las autoridades locales sin mirar siquiera si cumplían con los estatutos de regulación internacionales, dados el visto bueno tan solo porque apoyan a una linea que es rechazada por todos los organismos internacionales de control deportivo. Por esa misma razón el organismo global los vetó. Pero claro, acá nuestra autoridad jamás se equivoca, ni da nombres. 

Eso, esas son las elecciones que está realizando el Ministerio del Deporte del Ecuador. 

martes, 27 de agosto de 2013

Querer triunfar

Mi escritor favorito dice que es un pendejo. En cierta forma lo es, en su particular estilo, pero a él le sienta. Igual, muy poca gente lo lee, o al menos no la suficiente como para convertirse en un líder de pensamiento que sus seguidores más fervientes aseguran que es.

Pero creo que la gente no lo lee porque su prosa sea mala o por el desprecio que él siente por el mundo en general, sino que no lo leen porque muy en el fondo, toda la gente a la que él odia y critica, saben que él está en lo cierto: todos somos unos imbéciles.

Lo curioso es que, mi escritor favorito, está consciente que, para 'triunfar', necesita que todos esos imbéciles lo lean. Seamos sinceros, en esta sociedad en la que usted y yo crecimos, el reconocimiento es el logro supremo. No por nada hay quienes dicen que Pitbull es un gran artista. Y esto lo dicen algunos de mis más entrañables amigos.

El rapero cubano-americano ha venidido millones de copias, ha tocado en innumerables ciudades y ha ganado galardones cual deportista. Él conquistó el mundo que mi escritor favorito desea y aborrece al mismo tiempo. Porque, para triunfar en este mundo, me parece, hay que ser un imbécil.

Da miedo ver como se entregan los premios, da pavor porque Hugo Chávez, el difunto presidente de Venezuela, ganó uno de periodismo cuando aún tenía vida. Y no voy a empezar con los galardones nacionales, porque, el día que a usted lo nominen a uno, oféndase, puesto ha llegado a otros niveles de bajeza.

Porque esa es la paradoja del artista, del comunicador, de la persona que busca que la calidad de su trabajo sea reconocida: él triunfaría en un mundo donde Fanny Lu rompe récords en ventas y el 50 sombras de Grey es el libro más vendido de la última década. Todos queremos triunfar en un mundo que ha mostrado que no tiene estándares, gusto o sentido común.

Acá la publicidad le da premios a comerciales que resultan ofensivos de lo malos que son, pero las agencias siguen vanagloriándose de eso, del galardón, una estatua en forma de pajarraco que nos sirve para nada.

Pero lo absurdo del asunto es que, pese a saber que si uno se ganara un premio de esa talla estaría aceptando que le gusta a esa masa, a esa basofia de seres humano, uno desea el galardón con ganas. A usted y a mi nos educaron para recibir recompensas por nuestro trabajo y no para disfrutarlo. Por eso quiere ganar más sueldo, por eso quiere que le den un premio. Corrijo, queremos.

A mi escritor favorito jamás le han dado un premio y estoy feliz de ello. Él admira a Borges y siempre repite que al legendario escritor jamás le dieron un premio, y que, de cierta forma, eso le da paz. Me uno a sus palabras, me arropo con ellas con tal de justificar, o al menos dejar de creer que no soy un bueno para nada. 

viernes, 23 de agosto de 2013

Movistar premió a los ganadores del Iron Geek y “Geek Colaboradores” del Campus Party 2012


Christian Mora, ganador del Iron Geek 2012 y Sebastian Rivas, triunfador de los Geek Colaboradores, viajaron al Campus Party realizado en México, del 30 de julio al 4 de agosto, con todos los gastos pagados, gracias a Movistar.

El Iron Geek 2012, Christian Mora, que en la actualidad trabaja en Panamá, comentó sobre su experiencia en el Campus Party de México: “La gente mexicana es muy amable y amigable. Ha sido una gran experiencia, pues he aprendido muchas cosas. Veo que se ha impulsado mucho el emprendimiento en este evento. Es impresionante ver 8.000 personas participando de los retos, charlas y demás, fue una muy grata experiencia”

Por su parte, Sebastián Rivas, quien trabaja en Telefónica Movistar, en Guayaquil, desde 2011 y que obtuvo el viaje por su participación destacada en la arena campusera, calificó como “increíble”, la experiencia en México. “Nunca podías aburrirte, a toda hora había algo que hacer, eventos, charlas, juegos; y hasta la comida estaba muy buena. El conocer Buzz Aldrin, uno de los primeros astronautas, y escuchar su interesante charla fue algo fantástico, lo recomiendas a cualquiera”, señaló. Sebastián, además, recibió dos reconocimientos en el Campus Party de ese país: por un lado obtuvo el tercer lugar en un concurso para colaboradores de Telefónica, gracias al desarrollo de una aplicación M2M para la seguridad en las viviendas; y además, alcanzó el segundo lugar en el concurso de videojuegos“League of Legends”, de entre más de 40 campuseros.
 Adjunto las fotos y la información sobre el viaje al Campus Party México 2013, de los ganadores del Iron Geek del 2012:



Pies de foto 
·         1) Christian Mora, ganador del Iron Geek 2012, viajó al Campus Party México gracias a Movistar. Participó junto a otros 8.000 campuseros.
·        2)  Sebastián Rivas (camisa a cuadros), colaborador de Movistar, obtuvo dos reconocimientos en el Campus Party México

jueves, 15 de agosto de 2013

Los exhibicionistas

Resulta tan raro esto de ser amigo de personas en las redes sociales. De hecho, uno de los fenómenos más comunes que generan estos medios es esa proximidad que uno gana con personas que físicamente no conoce. Es raro, especialmente cuando, en la calle, te topas a alguien a quien sientes conocer pero en realidad sabes que son dos extraños.

Me pasó hace mucho, cuando conocí a uno de mis tuiteros favoritos, un tipo genial con el que he departido más de una conversación (en twitter), pero que cuando topamos no intercambiamos más que el saludo. Los 140 caracteres de Twitter sobraron en nuestra conversación. Que cosa para rara. 

Las redes sociales son eso, redes de las que no puedes escapar; redes que te generan esa ilusión de estar inmerso en la vida de alguien, de estar a diario en contacto con ellos, gozando de sus alegrías y, porque no, experimentando sus derrotas; saboreando sus comidas y visitando los lugares que visitan.

Es tan curioso lo mucho que uno puede llegar a estimar a las personas a las que conocemos a través de una pantalla, pero es mucho más sublime cuanto llegamos a ciertos usuarios. Es un odio visceral, propinado por la impotencia, por los celos, por esa cualidad que tenemos las personas hoy en día de poner nuestra vida en una vitrina con el mero propósito de ser envidiados. Para eso al fin son las redes sociales.

El único motivo por el que una pareja sube una foto a sus redes es para gritarle a su ex lo muy feliz que es con su pareja actual; para restregarle en la cara a sus amigos solteros que 'están acompañados'. Acá olvídese de amor o muestras de cariño, esto es una carrera por enseñarle al mundo lo infelices que son en comparación a quien subió la foto.

Uno llega a sentir celos de alguien, digamos, una chica que sube una foto abrazada de un tipo. Uno no conoce a la chica en cuestión pero la agregó al instagram porque estaba más buena que un pancito recién horneado (seamos sinceros, este es el único motivo por el que uno agrega gente en la red social de los filtros), peor uno sabe que es una persona a la que jamás te le acercarás a presentarte ni aunque te siga de vuelta y esto es porque cada vez somos menos capaces de comunicarnos como es debido. Uno tiene ganas de inmiscuirse en su vida de la única forma que sabemos: dando likes y retuiteando. Que asco.

Incluso odiar se ha vuelto algo tan fácil hoy con todas las herramientas sociales que hay. Uno llega a sentir desprecio por personas a las que solo ha visto en una pantalla y luego reconoce en la calle. Me pasó a mi.

El otro día, hace un par de semanas, caminaba por un centro comercial y, entre las cientos de personas con las que uno se topa en el lugar, me encontré de frente con un tipo que, desafiante, me clavó la mirada. Algo de desprecio había en la forma en la que me veía. No tenía idea de quien era pero durante el trayecto que paso en frente mio, no dejó de mirarme.

Solo un par de días después, jodiendo a la hermana de una compañera de clases, vi una foto de una reunión en la que ella estaba y, en su misma mesa, estaba una ex mía, abrazada y tomada de la mano con el tipo que me había visto mal en el centro comercial.

Ahora sé quién es el tipo, por segundos entré en su vida, como imaginó que el entró en la mía, a través de las redes sociales, y, por un momento, lo conocí. Que mal.

Esto de meterse en la vida ajena con un solo click es algo que da pavor. Quizás, solo quizás, haya alguien que todos los días revisa mis cuentas para ver en que ando, sintiéndose un amigo más, o un enemigo, queriéndome u odiándome un poquito más. Y este es el más imbécil, paranoico y ególatra pensamiento que he tenido. Pero dígame usted: ¿Para que tenemos redes sociales si no es para andar exhibiéndonos? 

jueves, 8 de agosto de 2013

A mí hágame daño

Mi proveedor de telefonía móvil me impide comprar un segundo paquete de megas para navegar en internet. No le veo la lógica. Si me quiero gastar mi dinero en más internet no veo porque me lo han de negar. Quizás esto se deba a que, según tengo entendido, las operadoras ven saturadas sus antenas con la cantidad de datos que nosotros, los usuarios, a diarios transmitimos. Su solución: privarnos del intenet. Mejorar sus equipos y antenas no es una opción.

Esto resulta gracioso, eso de que nos quiten el internet, especialmente cuando en el 2011 la ONU decretó que el acceso a la 'World Wide Web', era una derecho humano y cualquiera que te lo niegue está cometiendo un crimen. Pero bueno, esos derecho no sirven para nada, y si no lo cree vaya a ver como en pleno siglo XXI los africanos se siguen muriendo de sed.

Lo curioso es que mi proveedor me dice que hace esto, no dejarme comprar más paquetes de megas, para protegerme a mí y a mi bolsillo. Es como una segunda madre que no te deja comer más caramelos porque te van a salir caries, que también es mentira.

En nombre de la integridad de las personas, todos nos ven las huevas: mi proveedor, tan preocupado por mi economía, no me deja pedir más megas pero no me hace descuento en mi servicio de internet cada que se cae. Cabrones que no entienden de lógica.

Pero no es de sorprenderse, ellos jamás perderán dinero, esa es labor nuestra.

Lo curioso es que ahora, en un arranque, o necesidad de mostrarse humanas, las marcas tienden a mostrar este lado paternalista, interesadas en proteger a sus consumidores: mi gaseosa favorita  hace campaña para que sus usuarios tomen el producto pero se ejerciten, muy a pesar que todos los que tomamos esta bebida tenemos sobre peso y somos vagos.

Otra, una marca de agua, dice hacer botellas que cuidan en medio ambiente mientras que una de las cadenas de supermecados más grandes del país, ua temporada, distribuyó fundas bio degradables, Ya no lo hacen. Imagino salía muy caro.

Es tan imbécil todo esto de marcas que utilizan el ímpetu de la época por desarrollar conciencia para vender más. Idiotas todos lo que se dejan convencer por esto: usted compre porque le gusta el sabor, olor o sensación de algo, es más, todo lo que consume y a usted le gusta hace daño y no importa lo que su marca favorita le diga, usted siempre serán el jodido.

Por eso, a mi hágame daño y al ambiente que me rodea. A mi deje de estarme cobrando 5 centavos de más por una botella que tiene la capacidad de degradarse y deje de andar negándome el servicio maldito servicio de internet justificándose en algo tan imbécil como 'mi integridad'.

A las marcas no les importamos, eso es claro. Si no me cree, revise sus transacciones bancarias y vea cuanto le cobra su puto banco por manejar su dinero o emitirle un maldito estado de cuenta. De nada. 

miércoles, 31 de julio de 2013

El show de la muerte de Christian Benítez

Ya decía yo que el fútbol sacaba lo peor de las personas. Es de ver a presentadores televisión llorando a un tipo al que medio Ecuador insultó y culpó por la no clasificación al mundial de Sudáfrica 2010. Eso resulta en otro nivel de hipocresía.

A Christian 'El Chucho' Benítez lo odiamos. Me incluyo. Pero igual, el lunes por la mañana, cuando en la radio escuché de su muerte, me quedé helado. La muerte del jugador sorprende, no apena. Yo no lo conocí en persona y como futbolista no me agradaba. No tengo por donde apenarme.

Pero esto no se trata de insensibilidad. Me da perna por su esposa, por su familia, pero igual no es algo que lo sienta cercano. La gente se muere todos los días en especial por allá en el medio oriente, de causas más absurdas que la que le ocurrió al ecuatoriano que, de pasó, fallece el día de su debut en el club árabe que lo había contratado. Casi poético.

Pero la muerte más tiene de comercial que de poético, sin importar como usted lo vea. Así lo comprueban las editoriales y disqueras cada que un artista se muere y las ventas se disparan. Ahora los diarios lo llaman un mito y los canales de televisión desempolvaron hasta la más vieja grabación del futbolista en acción, todo por ver quien le rendía el mejor de los homenajes al deportista. Que asco.

De repente la tragedia de la familia Benítez-Chalá se convirtió en una carreta por ver quien hacía el gesto más humano para honrar la memoria del que en vida fue el artillero más insultado de la selección nacional. Mis amigos, esos que junto a mi renegaron por la ineficacia del jugador a la hora de marcar, se acongojaban por su muerte. ¿Dónde está la coherencia del discurso?

Porque, de la noche a la mañana, ya nada había que recriminarle al jugador. Entiendo eso de los fans del América de México, club al que gloriosamente el jugador llevó al campeonato, pero no de las ahoras 'viudas de Benitez', que aparecieron de la noche a la mañana en el país.

Presentadores de televisión, técnicos y dirigentes, todos tenían lágrimas para derramar, en  frente de las cámaras, por el jugador. Los canales buscaron en los anales del soundtrack de gladiador y la discografía del hippie de Fito Paez, las canciones más berreadamente-tristes que habían, para acompañar al más insípido y apurado recorte de videos hecho para rendirle tributo al 'Chucho'.

En las redes sociales el show fue aún más asqueroso. Insultos y reclamos, gente obligando a los demás a rendir tributo en memoria de un tipo al que el 99% de la población no conoció pero, de alguna forma, sintió conocer. Cosa para idiota esa imperiosa necesidad de pedir respetos por alguien a quien en vida despreciaron.

Ya han pasado dos d'ias desde la muerte de Benítez y nos siguen bombardeando con la tragedia de una familia, sacando el jugo al horario estelar, a los editoriales, al rating. Es deplorable. 

Cuando yo me muera quiero que se burlen de mi, que hagan bromas de mis actos, que hagan cháchara de mis idioteces; al menos la gente que no me es cercana. Si usted no me conoce y yo me muero, por favor, haga los chistes que quiera, yo le doy todo el permiso del mundo. Todo eso resulta mejor que andar fingiendo dolor para que sintonicen un canal o compren un diario.

martes, 23 de julio de 2013

La envidia al bebé real

Uno bien podría pensar que eso de ser idiota está reservado para nacionalidades específicas pero, aparentemente, la imbecilidad es algo universal. Vea no más como en las últimas horas nos han demostrado que pese a todo lo que nos sacaron en cara durante los juegos olímpicos del año pasado, los ingleses también tienen su cuota de idiotez.

¿Cómo se la arreglan miles de personas para encontrar fascinante a un bebé que se enriquecerá sin mover un dedo, con los impuestos de todo un país? Eso de salir a celebrar que una mujer haya parido al mantenido más grande del mundo resulta bastante imbécil. Más imbécil que los diarios lo consideren noticia.

La monarquía es algo tan caduco e inútil como la religión, que no vive sino del protocolo, la apariencia y la plata de sus fans. Mire no más usted al Papa, que ahora anda de gira por Braisl; es un rockstar: se cambia el nombre, vitoreado por multitudes de fanáticos y viaja por el mundo dando caridad a sus más fieles fans. A este lo único que le falta es morir intoxicado por una sobredosis y que lo encuentren tirado en el cuarto del hotel.

Pero desearle esa clase de muerta al Papa es hacerle un bien, no ve usted que toda celebridad que muere se convierte en ídolo. Mire sino al insípido de Kurt Cobaine: se metió un escopetazo y ahora es casi un dios. Conozco gente realmente inteligente que se deleita con la música de este tipo, pero la mayoría tiene el mismo intelecto, o menor, que los fanáticos de Bergoglio.

El mundo está lleno de tarados, empezando por el que le escribe. Un planeta entero lleno de personas desesperadas por encontrar una persona a la que puedan admirar. Un ser que simbolice todo lo que ellos desean ser, pero que no pueden. Una entidad a la que le puedan dar sus días a cambio del placer que significa por deleitarse con sus presencia y sus actos. Lo hacen los fans de Cristiano Ronaldo comprando cada zapato que Nike saca para ponerle la cara de ese tipo en la suela, lo hace los fans de Papa comprando la Biblia, pagando impuestos y obedeciendo.

Ahora último la gente, en Londres, multitudes se amontonaba para ver desde lejos a un niño que simboliza todo lo que todos deseamos ser: un mantenido millonario que no deba trabajar para hacer fortuna y al que todas las niñas se van a querer comer porque es el pasaporte a una vida Disneladesca.

Porque la monarquía es una completa insensatez, para los que no la vivimos. ¿Si o no, Kate Middleton?